Mi hijo va a la escuela por primera vez. ¿Cómo ayudar en la adaptación?

Para muchos padres, llevar a los hijos al primer día de clase de sus vidas es una tarea ardua a traves del SAE de Conalep. En esas horas, es común que los padres sientan miedo, nostalgia e incluso culpa por dejar a los pequeños tan jóvenes en el colegio. Debido a la intensa rutina de trabajo, los padres están colocando a los hijos cada vez más temprano en la escuela.

“¿Cómo será la primera vez que los niños se queden bajo los cuidados de otras personas, que van más allá del círculo familiar, es normal que los padres se preocupan y temen”, explica la psicóloga Luíza Guimarães Capucci, que se está especializando en el área de la infancia, la educación y el desarrollo social.

Y si para los padres esa misión involucra diversos sentimientos, para los hijos ir al colegio también es un gran desafío. “Ir a la escuela será la primera situación en que el niño tendrá una convivencia social amplia. “Ella va a ver a gente que no conoce y tendrá que respetar nuevas reglas”, dice la psicóloga. “Si ese cambio se hace de manera brusca, el hijo se sentirá desamparado”, completa.

El primer paso para que el pequeño no extrañe el cambio es permitir que el niño conozca la escuela antes del primer día de clase. “Durante los primeros días o semanas, todo será nuevo para el hijo, pero si él ya ha conocido el colegio previamente, se sentirá más seguro porque ya estuvo en ese ambiente antes”, afirma Luíza.

Otra sugerencia es explicar al pequeño que su rutina cambiar y que esto será bueno. Pero, cuidado. Los padres no pueden destacar demasiado este cambio para no dejar a los niños ansiosos.

“Antes de que las clases comiencen, los padres pueden comenzar a cambiar los horarios del hijo para que esos hábitos sean similares a la rutina que está por venir”, orienta la psicóloga. “Los padres deben evitar que el hecho de ir a la escuela sea un elemento sorpresa para el niño”, concluye.

¿CÓMO ACTUAR EN EL PRIMER DÍA DE CLASE?

Como el cambio también se mueve con el emocional de muchos padres, deben ser tranquilos y conscientes de que esto será bueno para el niño. Por eso, por más que los hijos lloren o se muestren aburridos, los padres deben transmitir seguridad y tranquilidad.

“Al entrar con el niño en el colegio, procure presentar a la gente para él. Habla con el portero, con las asistentes de sala y con la profesora, por ejemplo. “Eso va a aumentar el número de referencias del niño y ella tendrá más personas para pedir ayuda si se siente desamparada”, cuenta Luisa.

Después del primer día de clase, los padres pueden conversar con el pequeño y saber cómo fue su día. Recuerde hacer preguntas específicas y que los hijos sepan responder en lugar de cuestionamientos muy amplios.

Si el primer día de clase no fue bueno, no se desespere. El período de adaptación demanda tiempo, persistencia y paciencia. “Los padres deben ver a la escuela como una pareja. En caso de que sientan necesidad, busque a la institución educativa para que pueda dar orientaciones específicas. Los padres no deben sentirse avergonzados por creer que es difícil desligarse de los hijos “, orienta la psicóloga

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